A pesar de los avances en la lucha por la equidad de género y por erradicar la violencia contra las mujeres, en México este sector de la población continúa sufriendo desigualdad y violencia, por lo que es necesario redoblar esfuerzos para erradicar estos lastres, coincidieron especialistas en el tema.
Al participar en la mesa de diálogo: “Prevención de la Violencia Contra las Mujeres y la Participación de la Mujer en la Administración Pública Local”, Gabriel González García, del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), destacó los avances en el tema de igualdad, aunque reconoció que falta mucho por hacer.
En representación de la titular del Inmujeres, Lorena Cruz Sánchez, opinó que la igualdad aún no es tangible, por lo que las mujeres siguen sufriendo discriminación y son minoría en los cargos de alta responsabilidad, un hecho observable en la administración pública.
Al enumerar algunos avances de las mujeres en la administración pública federal, dijo que del total de mujeres que laboran por un salario, 37 por ciento lo hace dentro de la administración pública, ocupando 35 por ciento de los puestos directivos.
Destacó que desde 1953 los logros han sido continuos y recordó que en la primera elección en la que participaron las mexicanas resultaron electas cuatro diputadas, mientras que hoy las mujeres conforman 37 por ciento de dicha Cámara.
De sólo dos senadoras en 1970 su presencia se ha incrementado a 44 en la presente Legislatura, mientras que La primera mujer en ocupar una secretaría de Estado fue Rosa Luz Alegría, que se desempeñó como titular de Turismo en 1976, abundó González García.
El director de Seguimiento del Sistema de Violencia del Inmujeres planteó que actualmente entre las primeras 25 personas que conforman el primer nivel de estructura del gobierno federal hay tres mujeres encabezando secretarías de Estado y una la Procuraduría General de la República (PGR).
Detalló que son las titulares de las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles Berlanga; de Turismo (Sectur), Claudia Ruiz Massieu, y de Salud (SSA), Mercedes Juan López, así como de la PGR, Arely Gómez González.
En el Poder Judicial, dijo, la participación femenina es reducida, pues de los 11 ministros que integran la SCJN sólo dos son mujeres; en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sólo una de siete magistraturas es ocupada por una mujer y ninguna forma parte del Consejo de la Judicatura Federal.
En la actualidad no hay gobernadoras, y en los Congresos estatales la participación femenina es de 24 por ciento en promedio. En junio de 2013 las mujeres gobernaban 169 de los dos mil 456 municipios y delegaciones en el país, lo que correspondía a siete por ciento, refirió.
En 2011, de 11 mil 580 regidurías de los ayuntamientos sólo cuatro mil 453 eran ocupadas por mujeres. En 2011 de mil 563 sindicaturas sólo 419 fueron ocupadas por mujeres.
Gabriel González destacó que en el Inmujeres tienen un gran reto: trabajar en este tema para impulsar una igualdad de trato y oportunidades en mujeres y hombres.
A su vez, la presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), Jacqueline L´Hoist Tapia, señaló que la discriminación en la sociedad continúa arraigada, es una expresión fuerte de la violencia y es aceptada.
Explicó que esa es una forma de esclavitud y favorece la desigualdad, y el espacio laboral es donde se manifiesta de manera mucho más amplia, lo que genera exclusión y división entre las personas.
Agregó que “la discriminación puede ser un ejercicio entrecruzado y aquí es en donde las mujeres padecemos más de este ejercicio, y desafortunadamente en un frente a frente entre hombres y mujeres, éstas son las que constantemente estamos en el nivel de ser discriminadas y de estar en un grupo de situación de vulnerabilidad”.
En tanto, la presidenta del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal, Teresa Incháustegui Romero, rememoró que “de los años 50 para acá hemos ganado muchísimo”.
Planteó que los saltos de tres generaciones de mujeres para acá son impresionantes en materia educativa, de profesiones de participación política, social, en las artes en la ciencia y en todos lados.
Sin embargo, la discriminación no ha cesado, sigue habiendo muchísimos prejuicios sobre las capacidades profesionales, ejecutivas y directivas de las mujeres, por lo que en México sólo tres por ciento de ellas tienen puestos ejecutivos en las empresas donde trabajan.
Teresa Incháustegui advirtió que “todavía vivimos una sociedad llena de violencia hacia nosotras”.
En su oportunidad, Katia Chávez León, directora adjunta de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra la Mujer, indicó que el empoderamiento de las mujeres acompaña la lucha feminista.
Afirmó que la mujer necesita jugar otro papel tanto en la administración pública como en lo individual para elevar la igualdad y elevar el empoderamiento.
Por separado, Jesús Alemán, magistrado de la Sala Superior del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal, en representación de su titular, Yazmín Esquivel, dio a conocer que en este tribunal hay 591 trabajadores, de los cuales 350 son mujeres.
Detalló que esas mujeres representan 59.22 por ciento del total de los empleados de dicho tribunal, y 241 hombres, es decir, 40.78 por ciento, por lo que hay más mujeres que hombres en la actualidad.
Y en el pleno, en la Sala Superior de ese tribunal hay siete magistrados, de los cuales cuatro son mujeres y tres hombres, por lo que hay equidad de género en este órgano.