El senador panista Ernesto Ruffo Appel solicitó a la Secretaría de Hacienda realizar las acciones necesarias para modificar el decreto que regula la importación definitiva de vehículos usados.
Así como las reglas de carácter general en la materia para ajustarlas a las disposiciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El legislador recordó que con este decreto se prorrogó la importación definitiva de autos usados hasta el 31 de diciembre de 2015 y se emitieron las reglas de carácter general en materia de comercio exterior del Sistema de Administración Tributaria (SAT).
Indicó que ahí se establecen las medidas que éste debe llevar a cabo en materia de comercio exterior, dentro del cual se plantea un capítulo completo en materia de importación de vehículos, tanto nuevos como usados.
Mencionó que debido a estas disposiciones, diversos organismos sociales a lo largo de la frontera norte han manifestado su inconformidad, principalmente por el certificado de origen del vehículo usado como requisito para importación definitiva.
Además de la lista de precios estimados para definir el pago de contribuciones y la reducción de horarios para la atención en las aduanas en el área de importación de autos.
Por lo que se refiere al certificado de origen del vehículo usado, dijo, debe tomarse en cuenta que se estableció en el TLCAN que a partir del 1 de enero de 2009 y gradualmente hasta 2019, México no podrá adoptar ni mantener una prohibición o restricción a la importación de vehículos usados provenientes de Canadá o Estados Unidos en función del modelo de antigüedad de los autos.
El TLCAN dispone de una regulación más flexible que resulta contraria a las medidas administrativas que el Ejecutivo federal ha impuesto. Es decir, el decreto vigente contiene mayores requisitos que hacen difícil e incluso casi imposible su cumplimiento, lo que va contra lo dispuesto en el acuerdo comercial.
Explicó que de lo anterior debe entenderse que la disposición publicada en el DOF es un acto administrativo que va contra la Constitución, pues contraviene lo establecido en el artículo 133 constitucional y, por lo tanto, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
De ahí, agregó, la importancia de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ajuste las disposiciones, y el SAT adecue a las reglas de carácter general en la materia, para que estén en armonía con lo dispuesto en el Tratado de Libre Comercio.
Ruffo Appel solicitó a las autoridades hacendarias transparentar los mecanismos bajo los cuales se determina la lista de precios oficiales para los vehículos usados que se deseen importar.
Y en su caso, convoque a las organizaciones de comerciantes o empresariales para lograr de común acuerdo una lista de precios consensada, transparente y competitiva, dijo.
En este sentido, el senador del Partido Acción Nacional (PAN) afirmó que la lista de precios oficiales es una práctica proteccionista impuesta por la SHCP bajo mecanismos no transparentes.
Advirtió que la imposición de precios oficiales bajo mecanismos de opacidad y secrecía administrativa, tiene como consecuencia que se atente contra la competitividad.
Ello, debido a que los comerciantes o personas físicas residentes de la frontera norte del país tienen que pagar cantidades excesivas e incluso asumen gastos superiores al valor del vehículo comprado, ante los precios señalados en la lista oficial, hecho que trae consigo que se reduzca el comercio en este mercado.
Ruffo Appel llamó a la SHCP y al SAT a ampliar los horarios para hacer permisible el proceso de importación de autos usados, así como aumentar el cupo de vehículos diarios, con el objetivo de generar mayor competitividad en la región.
Recordó que “a partir de agosto de 2014, las autoridades hacendarias y aduaneras limitaron el horario para realizar importaciones con el propósito de reducirlas e inhibir el comercio en este sector”.
Lo anterior, dando a lugar a que sólo fuera posible importar vehículos usados de las 9:00 a las 11:45 horas, de lunes a viernes, otorgando para ello un cupo de 18 automóviles por día, cuando anteriormente resultaba factible importar entre 600 a mil 300 autos cada día.
Ante estos hechos, el legislador panista expresó que diversos organismos de la sociedad civil de la región fronteriza han mostrado su inconformidad tras las restricciones impuestas por las autoridades federales.