Buenos Aires.- El ataque con gas pimienta contra los jugadores de River Plate en la cancha de Boca Juniors provocó hoy un clima de indignación y vergüenza nacional, en lo que ya se calificó como uno de los episodios más degradantes en la historia del fútbol argentino.
El partido de vuelta por octavos de final de la Copa Libertadores que se disputaba en La Bombonera tuvo que suspenderse anoche luego que fanáticos aun no identificados soltaron químicos a los futbolistas visitantes cuando estaban a punto de salir a enfrentar el segundo tiempo.
Pese a que era evidente que los jugadores estaban afectados, las autoridades futbolísticas postergaron la suspensión del juego, mientras que el equipo boquense evitó cualquier muestra de condena a los atacantes y de solidaridad con River y se dispuso a seguir el partido como si no hubiera pasado nada.
Los jugadores de Boca, además, todavía se atrevieron a despedirse con los brazos en alto de su hinchada, pese a que habían cometido uno de los peores actos de salvajismo en una liga de fútbol que cada vez es más violenta.
Este viernes, sin embargo, Buenos Aires amaneció empapelada con carteles en los que Boca le pide disculpas a River Plate y reconoce que el 14 de mayo de 2015 será recordado como una “vergüenza internacional”, por lo que pide “no más violencia” en el fútbol.
En respuesta, River también pegó carteles con la leyenda “el acto de cobardía más grande de la historia”.
El repudio al ataque a River, a la inoperancia de las autoridades y a la actitud de Boca inundó este viernes las portadas de los diarios argentinos y se replicó en todo tipo de programas de radio y televisión.
Muchos fanáticos de Boca advirtieron su tristeza por la actitud de su equipo, ya que es una muestra más de la degradación del deporte más popular en este país.
El fiscal Martín Ocampo reveló esta mañana que La Bombonera quedó clausurada por tiempo indeterminado, ya que las autoridades futbolísticas y policiales realizarán una serie de inspecciones para aclarar cómo fue el ataque y detener a los responsables.
“La Bombonera está clausurada, pero todavía no puedo decir que fallaron los controles del club porque hay que investigar quiénes y cómo metieron el gas pimienta”, señaló.
La cancha será revisada durante esta jornada por los dirigentes de Boca Juniors, elementos de la Policía Federal y el fiscal que quedó a cargo de la investigación.
Por otra parte, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) se reunirá en Paraguay para decidir si el partido se reanuda y en qué condiciones, ya que a partir de ahora deberán extremarse las medidas de seguridad en los encuentros que se realicen en Argentina.