Estambul.- Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 (G-20) acordaron hoy aquí crear mecanismos para un crecimiento económico estable y luchar contra la evasión fiscal, según el comunicado difundido al final de su cita.
“Estamos decididos a sobreponernos a los retos y comprometer a nuestros líderes con el objetivo de garantizar un desarrollo significativo, estable y equilibrado”, señala el documento conjunto.
Según el comunicado, el crecimiento de la economía global no es parejo y la recuperación es lenta, sobre todo en las economías desarrolladas, por lo cual “en algunos países el potencial de crecimiento disminuyó, la demanda continúa baja y los ingresos son desiguales”.
El G-20 destacó el lento crecimiento en la zona euro y Japón, además indicó que algunas economías de mercados emergentes se están ralentizando, mientras que algunos países en desarrollo de bajos ingresos están viendo un fuerte crecimiento sostenido, pero con cierta moderación.
En este contexto, el Grupo de los 20 (G-20), integrado por países industrializados y emergentes, destacó la inestabilidad de los precios del crudo y su influencia sobre la economía mundial.
“Observamos que la caída de los precios del petróleo, relacionada con la oferta y la demanda, propiciará cierto crecimiento a nivel global”, reza el comunicado final, al señalar que estos procesos incidirán positivamente en los países consumidores y negativamente en los productores.
Según las principales economías del G-20, el desplome de los precios del crudo proporcionará “una cierta alza” al crecimiento global y dará a los países la oportunidad para revisar sus políticas fiscales.
Los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G-20 celebraron “las acciones de aquellos países que aprovecharon la actual caída de los precios del petróleo para continuar recortando los subsidios a favor de inversiones y mejores trasferencias dirigidas de fondos.
El ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluanov, advirtió a los países miembros del G-20 que los precios de petróleo bajos pueden tener un impacto negativo en la economía mundial.
Explicó que con los precios bajos desciende el flujo de divisas a los países exportadores y se reduce la demanda tanto interna como externa.
Desde el verano de 2014, los precios de crudo se redujeron más de la mitad, de 110 hasta 50 dólares por barril.
La mayoría de las organizaciones mundiales califica la caída de precios de petróleo como un factor positivo, sin embargo la exportación de recursos energéticos es la principal fuente de ingreso para Rusia.
Según la declaración de la reunión, el G-20 apoya la política de expansión monetaria de los bancos centrales, especialmente en la zona del euro, para dinamizar las inversiones y superar el peligro deflacionista.