Washington.- El Fondo Monetario Internacional descartó hoy que la baja en los precios del crudo pueda incidir en la desaceleración de las economías de Latinoamérica y el Caribe, que este año registrarán un crecimiento mediocre.
El director de la Oficina para el Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, dijo que la proyección es que la caída del crudo será “neutral” para América Latina y el Caribe en conjunto, aunque aclaró que “los efectos a nivel de países individuales son muy diferentes”.
En su nuevo reporte sobre las proyecciones mundiales de crecimiento, el FMI estimó que los países de Latinoamérica y el Caribe crecerán apenas 1.3 por ciento, una mejoría mínima respecto al 1.2 por ciento de 2014.
Asimismo, la nueva proyección representa casi un punto porcentual por debajo de la estimación que el FMI dio a conocer en octubre pasado aquí, durante su reunión anual de otoño.
En rueda de prensa, Werner indicó que Venezuela será el país del área más afectado por la baja del petróleo, lo cual agudizará los problemas fiscales y la recesión que ya enfrenta el país sudamericano.
Para países como Bolivia, Colombia y Ecuador, Werner precisó que la proyección es que la baja en el petróleo afecte también las perspectivas de crecimiento, “aunque en términos generales, el resto de la región se debería beneficiar”.
Advirtió no obstante que, en el largo plazo, “una persistente debilidad del petróleo también podría limitar el potencial asociado al desarrollo de los recursos de hidrocarburos aún sin explotar de algunos países como Argentina, Brasil y México”.
En su nuevo reporte, el FMI pronosticó que Colombia crecerá a una tasa de 3.8 por ciento, en tanto que Venezuela registrará una baja de 0.7 por ciento, la cual será superada por la caída de 1.3 por ciento que se prevé para Argentina.
Entre las economías seleccionadas incluidas en el reporte, destacó el crecimiento de 4.0 por ciento proyectado para Perú, de 2.8 por ciento para Chile, así como el de 3.8 por ciento que se anticipa para Centroamérica.
El desempeño de esa región contrasta con el 1.0 por ciento que se anticipa para Sudamérica que, de acuerdo con Werner, “enfrenta fuertes vientos en contra derivados del crecimiento mundial aún mediocre y la continua caída de los precios de los metales y las materias primas agrícolas”.
El directivo del FMI explicó que los desafíos que enfrenta esa región son incluso más evidentes por lo que toca a la inversión, la cual se ha desacelerado desde 2010 “y ahora se proyecta que se contraiga en el 2015”.