Berlín.- El Banco Central Europeo (BCE) anunció hoy que destinará al mes 60 mil millones de euros a partir de ahora para comprar bonos de deuda y acciones en manos de bancos de los países del euro, para lo que gastará cientos de miles de millones de euros.
El presidente del BCE, Mario Draghi, precisó en rueda de prensa que esa medida significará que en 12 meses la institución monetaria gastará un total de 720 mil millones de euros para combatir la baja inflación en los 19 países del euro.
Las compras de miles de bonos por parte del BCE concluirán a fines de septiembre de 2016. Entretanto, el BCE gastará 60 mil millones de euros mensualmente para comprar bonos de deuda y acciones con que cuentan los bancos en la Eurozona.
El objetivo es confrontar el peligro de que se produzca una deflación en los 19 países de la divisa única, según el modelo que aplicó Estados Unidos para incentivar su economía tras la crisis de 2008. Ese modelo, sin embargo, es objeto de fuertes polémicas e interrogantes abiertas.
La deflación es la caída de los precios, de las inversiones y del consumo en una espiral en descenso durante un largo lapso, que daña profundamente una economía.
La compra masiva de bonos de deuda se denomina “Relajación Cuantitativa” y es una medida controversial en los medios financieros, económicos y bancarios. Es conocida por sus siglas en inglés “EQ” (Quantitative Easing).
La medida EQ significa en esencia que el banco central compra bonos de deuda y acciones en el mercado de capitales.
Para poder pagar esas sumas, el banco central imprime más dinero y con ello aumenta la cantidad de dinero circulante. Ese efecto es duramente criticado por quienes se oponen a esa medida.
Con EQ son presionadas a la baja las tasas de interés a largo plazo con el fin de fomentar algo la inflación e impulsar la economía.
Con una medida como la de este día, un banco central casi fuerza a los grandes inversionistas (bancos y casas de bolsa, entre otros) a deshacerse de esos bonos y acciones para invertir en valores más riesgosos, por ejemplo en acciones de empresas.
El objetivo es hacer fluir dinero en la economía, dar margen a la generación de inversiones y si el modelo funciona, como lo dice la teoría, entonces se crearán nuevos puestos de trabajo.
La corriente que critica esa medida señala que el nivel de las tasas de interés en los países del euro ya es extremadamente bajo. La tasa dirigente de interés está en sólo 0.05 por ciento y no ha dado los resultados esperados de incentivar el crecimiento económico.
Por lo tanto, esa corriente duda que la compra masiva de bonos y acciones por parte del BCE vaya a tener efectos claramente positivos. Aseveran que los efectos que puede generar la medida así son limitados.
Existe también preocupación de que al abrir la llave del financiamiento, el BCE provoque que los países europeos en crisis frenen sus esfuerzos para llevar a cabo dolorosas reformas, ya que recibirán mucho dinero procedente de esas compras de bonos y acciones.
En la Bolsa de Frankfurt, el principal índice alemán, el DAX, ganó de golpe 100 puntos en cuanto se supo la noticia y se situó en 10 mil 399 puntos, pero después volvió a bajar.
Al mismo tiempo, la inundación de dinero anunciada por el BCE presionó al euro a la baja frente al dólar. La divisa única retrocedió de 1.1628 dólares por unidad a 1.1513.