Washington.- La nueva mayoría republicana de la Cámara de Representantes aprobó hoy la construcción del polémico oleoducto Keystone XL, que correrá desde Canadá hasta Texas, a pesar de la amenaza de veto del presidente Barack Obama.
Con 266 votos a favor -la mayoría republicanos- y 28 en contra -sobre todo demócratas-, la Cámara de Representantes turnó el proyecto al Senado, donde requiere 60 votos y enfrenta la oposición de la minoría demócrata.
El desenlace de la votación muestra que, aún en el improbable escenario de que sea aprobado en el Senado, donde los republicanos cuentan con 54 escaños, los partidarios del proyecto no cuentan con suficientes votos para nulificar un veto presidencial.
En el caso del Senado se requieren 67 votos para rebasar el veto de Obama. Analistas consideran virtualmente imposible que los republicanos puedan conseguir el apoyo de 13 demócratas o independientes.
Se espera, sin embargo, que el líder de la nueva mayoría republicana en el Senado, el republicano por Kentucky, Mitch McConnell, inicie el trámite legislativo de “cierre de debate”, a fin de celebrar un voto final a media semana.
La Casa Blanca justificó el veto bajo el argumento de que existe un proceso de valoración para determinar el impacto del proyecto en temas como el medio ambiente, algo que ha sucedido en administraciones anteriores con propuestas similares.
El proyecto para la construcción del oleoducto, de ocho mil millones de dólares, había sido aprobado en noviembre pasado por la Cámara de Representantes con 252 votos a favor y 161 en contra, pero fue rechazado en el Senado, entonces de mayoría demócrata.
Aunque el oleoducto de la empresa TransCanada Corp. fue propuesto inicialmente en 2005 y aprobado dos años después en Canadá, aún es objeto de un proceso de evaluación ambiental por parte del gobierno del presidente Obama.
Con la llegada de los republicanos al control de la Cámara de Representantes y del Senado, el voto del proyecto se convirtió en su mayor prioridad legislativa.
La Mesa Redonda Empresarial (BRT), que aglutina a los líderes de las principales corporaciones de Estados Unidos, hizo un llamado esta semana a Obama para que reconsidere su veto.
“Le pedimos al presidente Barack Obama reconsiderar su posición y promulgar esta medida bipartidista”, señaló la BRT.