Bruselas.- Gilberto Bosques, cónsul general de México en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, recibe un homenaje póstumo en Luxemburgo por sus acciones que permitieron salvar de la persecución a 40 mil judíos y republicanos españoles entre 1939 y 1944.
El Centro Cultural Abbaye de Neumünster, con el apoyo de la Misión de México ante la Unión Europea, acoge una exposición fotográfica sobre la vida y la carrera de Bosques, justo cuando se cumplen este 4 de julio 20 años de su fallecimiento.
Titulada “Gilberto Bosques, un cónsul honorable”, la muestra fue inaugurada con una ponencia de Gérard Malgat, biógrafo y académico francés que estudió la vida del diplomático mexicano.
La exposición, que permanecerá abierta hasta el 2 de agosto próximo, incluye fragmentos del documental “Visa al Paraíso”, de Lillian Lieberman, sobre los hechos que se atribuyen a Bosques, conocido como “el Schindler mexicano”.
El sobrenombre hace referencia al célebre empresario alemán Oskar Schindler, quien salvó a cientos de judíos durante el régimen nazi e inspiró la película “La lista de Schindler”.
Al frente del consulado mexicano en Francia, reubicado en Marsella durante la ocupación por las tropas alemanas, Bosques ocultó, documentó y dio visas a numerosos judíos para salvarlos de la persecución.
Asimismo, “la labor de Gilberto Bosques en París cambió el destino de al menos 20 mil republicanos españoles que huyeron a Francia tras la guerra civil”, destacó la Misión de México ante la Unión Europea (UE).
Además, “salvó de los campos de concentración a miles de judíos. También ayudó a polacos desplazados, alemanes, italianos y yugoslavos”, agregó.
Bosques fue arrestado por oficiales nazis en febrero de 1943 y permaneció detenido en Alemania por un año y dos meses, antes de ser liberado en cambio por prisioneros alemanes.
Continuó su carrera diplomática en Portugal, Suecia, Finlandia y Cuba.
Durante su estancia en la isla caribeña articuló la concesión de asilo en México para Raúl Castro y de un visado para Fidel Castro cuando fue liberado del penal de Isla de Pinos, en 1955.
“La integridad personal y política de Gilberto Bosques, así como su incansable labor a favor de las víctimas de la persecución fascista, forma parte de una larga y honorable tradición de la diplomacia mexicana y del Estado mexicano”, señaló el embajador de México ante la UE, Juan José Gómez Camacho.
Gilberto Bosques fue profesor, periodista, político y diplomático, nació en el central estado mexicano de Puebla el 20 de julio de 1892 y murió a los 102 años, el 4 de julio de 1995 en la ciudad de México.