Saná.- Al menos otros 30 civiles murieron hoy en el norte de Yemen por los ataques aéreos lanzados por la coalición árabe, mientras que el enviado de las Naciones Unidas (ONU), Ismail Ould Cheikh Ahmed, llegó a esta capital para buscar una tregua humanitaria.
Aviones de la coalición liderada por Arabia Saudita bombardearon un mercado de la localidad de Aahem, en la occidental provincia yemenita de Hajjah, provocando la muerte de al meno 30 civiles y un número indeterminado de heridos.
Respondiendo al llamado del presidente Abdo Rabo Mansur Hadi, una coalición de nueve naciones árabes, al mando de Arabia Saudita, lanzó el pasado 26 de marzo una campaña militar contra posiciones rebeldes houthi, para restaurarlo en el poder y regresar la calma al país.
“El enemigo saudita ha dirigido sus ataques a ciudadanos que estaban haciendo sus compras en el mercado Aahem”, indicó una fuente de seguridad en Hajjah, a la agencia de noticias Saba, que está bajo control de la milicia rebelde.
Residentes de Aahem confirmaron el ataque aéreo contra el mercado, aunque no precisaron sobre el número de víctimas y heridos, los cuales fueron transportando por milicianos chiítas a hospitales cercanos.
Las fuerzas houthi lanzaron varios cohetes contra posiciones del Ejército de Arabia Saudita, incluyendo un aeropuerto militar en la sureña ciudad de Najran, en respuesta a lo que describió como una “agresión” contra civiles yemenitas.
Los ataques aéreos de las fuerzas lideradas por Arabia Saudita se registraron en momentos en que el enviado especial de la ONU para Yemen llegó este domingo a Saná para buscar una tregua humanitaria hasta el final del mes sagrado musulmán del Ramadán, el próximo día 17.
La tregua es para permitir la entrega de ayuda humanitaria a miles de civiles que enfrentan una grave crisis por el conflicto armado, que fue designada la semana pasada por las Naciones Unidas en el Nivel 3, su categoría más severa.
A su llegada al aeropuerto internacional de Saná, Ahmed dijo a los periodistas confíar en una pronta tregua humanitaria, la cual, consideró, podría allanar el camino para una “solución pacífica de la crisis que se ha convertido en una catástrofe”.
Antes de llegar a Yemen, Ahmed sostuvo conversaciones con representantes del gobierno del presidente Hadi en Arabia Saudita, donde está recluido, para presionar a la pausa de los combates y permitir la ayuda humanitaria al país devastado por la guerra.
La República de Yemen ha permanecido sumergida en el caos desde septiembre pasado, cuando rebeldes houthi invadieron Saná, obligando al presidente Hadi a refugiarse en Aden, a fines de marzo pasado cuando ante el avance rebelde huyó a Arabia Saudita, donde sigue hasta ahora.