Buenos Aires.- Un ministro y un gobernador quedaron hoy como únicos precandidatos presidenciales del oficialismo en Argentina, luego de que la presidenta Cristina Fernández pidiera recortar la larga lista de aspirantes.
Después de una cadena de renuncias públicas de otros precandidatos, quedaron en la pelea por suceder a Fernández el ministro del Transporte, Florencio Randazzo, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.
La presidenta pidió la semana pasada “un baño de humildad” a los políticos para renunciar a la ambición de ocupar diversos cargos porque “es bueno y legítimo querer ser presidente y gobernador, y uno puede llegar a pensar también que uno es el más capacitado para esa función”.
Sin embargo, advirtió, “es necesario que todos tengamos una mirada más amplia y colectiva, que abandonemos los egos personales y personalistas, si creemos que esto es un proyecto colectivo (…) tengamos esa actitud y contribuyamos todos con seriedad y responsabilidad”.
Las palabras de Fernández modificaron el escenario, ya que en el oficialista Frente para la Victoria (FV) había una decena de candidatos que esperaban participar en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 9 de agosto próximo.
Ese día, cada partido o alianza elegirá, con el voto de la ciudadanía, a los candidatos presidenciales que competirán en los comicios generales del 25 de octubre próximo.
En caso de que en alguna organización política haya más de un aspirante, como en el FV, la candidatura será para aquel que obtenga el mayor número de votos.
Las numerosas candidaturas habían generado alarma, luego que en las PASO para elegir a candidatos a jefe de gobierno de Buenos Aires, hace dos semanas, se presentaron siete candidatos oficialistas, pero en conjunto apenas si superaron el 20 por ciento de los votos.
Para evitar las múltiples candidaturas presidenciales, Fernández pidió “un baño de humildad” al que se plegaron el ex canciller Jorge Taiana, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri; y el ministro de Defensa, Agustín Rossi.
Todos ellos habían comenzado sus precampañas desde el año pasado, pero ahora tendrán que buscar otros cargos y decidir si en la contienda interna eligen a Randazzo o a Scioli.
De los dos precandidatos oficialistas que llegarán a las PASO, Scioli es el mejor posicionado, pues cuenta con una intención de voto de entre el 25 y el 30 por ciento, en tanto que Randazzo tiene un apoyo de entre el 20 y el 25 por ciento.
La desventaja de Scioli al interior del Frente para la Victoria se debe a que hay sectores que consideran que no representa al “kirchnerismo puro” como Randazzo, aunque la decisión final se sabrá el próximo 9 de agosto.