>El PRI se apresta a modificar sus estatutos y programas de acción para adecuarlos a los requerimientos legales necesarios para que transiten, dentro del partido, las reformas hacendaria y energética que propondrá el presidente Enrique Peña.
Las iniciativas, informó el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, serán presentadas en el segundo semestre del año por dos razones fundamentales.
La primera, tiene que ver con la resistencia que existe entre los partidos socios del Pacto por México, de convertir al Congreso en una oficialía de partes.
Ese es el reclamo más escuchado por Jesús Zambrano del PRD y Gustavo Madero del PAN.
Antes de ser enviadas al Congreso, el gobierno federal buscará acuerdos mínimos en el texto para que su discusión y eventual aprobación no se atoren.
La segunda razón tiene que ver con el hecho de que el PRI, en sus documentos básicos, se opone al incremento del Impuesto al Valor Agregado y a la participación de la iniciativa privada en la industria petrolera.
Esos dos puntos serán lo que generen mayor polémica durante las discusiones de la XXI Asamblea Nacional del tricolor, que se desarrollarán en su etapa final en el DF los días 1, 2 y 3 de marzo próximo.
Y aunque casi se da por sentado que las modificaciones a los estatutos, a la declaración de principios, al programa de acción y a las estrategias –que son los cuatro grandes temas del evento-, se concretarán, no será un día de campo.
Existe un sector de los priistas que nomás no quieren tocar el tema de la reforma hacendaria porque eso les generaría puntos en contra en un año en el que habrá 14 elecciones estatales.
Pero será un riesgo que el PRI y el gobierno deberán correr.
>MURAT
Ni en el PRI se explican qué cualidades le vieron al ex gobernador de Oaxaca, José Murat, para designarlo coordinador del Consejo Rector del Pacto por México.
Las aventuras, por llamarlas de alguna forma, del oaxaqueño, marcaron los seis años de su administración que en buena medida contribuyó al desastre que es hoy el estado.
Murat fue señalado por la PGR de haber montado un “auto atentando” en el año 2004.
Incluso, el entonces subprocurador de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR, Gilberto Higuera Bernal, informó el 4 de junio de ese año que la dependencia había desechado la versión del atentando “toda vez que en el curso de la investigación se detectaron irregularidades, cinco intentos de desviar la indagatoria de la PGR y contradicciones”.
En el PRD y en el PAN también se preguntan cómo es que los dirigentes de ambos partidos no objetaron tal nombramiento.
¿A poco se los chamaquearon?
>EL SUR
El desastre financiero que viven Chiapas y Tabasco ya es motivo de preocupación del gobierno federal.
En Chiapas, el gobernador Manuel Velasco ha emprendido una cacería de ex alcaldes –lleva 10 presos hasta el momento-, pero se ha negado a tocar con el pétalo de un señalamiento al ex gobernador Juan Sabines, su compadre para más señas.
Velasco ha conservado al secretario general de gobierno de Sabines y a su procurador, lo que ha comenzado a generar sospechas de un pacto.
En Tabasco, Andrés Granier, quien llegó con el título de “el químico” y se fue con el de “el mago” porque desapareció, dicen, algunas partidas presupuestales, heredó a Arturo Núñez una administración que no tiene ni para pagar la quincena.
¿Le echará el presidente Peña un ojito a la situación financiera de ambas entidades?