El resultado de la elección en Michoacán –que será oficial mañana- tiene muchas lecturas, dependiendo del ángulo que se le quiera dar.
Si se confirma la derrota de Luisa María Calderón, hermana del presidente Felipe Calderón, los panistas podrán argumentar que esa es una clara muestra de que el Jefe del Ejecutivo no puso a disposición de su consanguínea “el aparato de Estado’’, como denunciaron en su momento el PRI y el PRD.
Los priístas podrán decir que el resultado de la elección en Michoacán, por cierto tierra de la familia presidencial, demuestra que ni aún con “el peso del Estado’’ a favor de su candidato les pueden ganar.
Bueno, algunos priístas incluso ayer ya se sentían en Los Pinos.
Los perredistas argumentarán que no se puede jugar limpio en contra “de la mafia’’ y del “Estado’’, para justificar una derrota que todo mundo anticipaba desde hace meses; eso sí, el candidato Silvano Aureoles dió una discreta pero emotiva batalla…que de nada le sirvió.
Como sea, en el PAN sí deberían estar preocupados por la derrota de su candidata; es un síntoma que no deben ignorar de cara la elección presidencial pues no ganar a pesar de llevar a la mejor posicionada y, además hermana del Presidente del país, debe verse como una alerta roja.
¿Y todavía el PAN se enfrascará en un proceso de selección del candidato que los dividirá irremediablemente?
En el famoso caso de la Licitación 21, mejor conocida como la “ganga 21’’, el Juez Segundo de Distrito del Centro Auxiliar de la Primera Región, anuló el proceso ganado por la empresa Nextel, “porque la Cofetel no se apegó a los criterios de honradez y transparencia contenidos en el Artículo 134 de la Constitución en el proceso de Licitación’’.
El citado Juez otorgó a la empresa Iusacell PCS de México, integrante de Grupo Iusacell, el amparo de la justicia federal en contra de la licitación 21.
En la sentencia, el Juez ordena a la COFETEL dejar sin efectos la opinión favorable que le envió a la SCT para que la empresa de grupo Nextel pudiera recibir los títulos de concesión de la licitación 21, al considerar que dicha opinión se emitió en contra de “…los principios constitucionales de honradez y transparencia…”.
Algo tienen que hacer, y pronto, el gobierno del DF y la Secretaría de Seguridad Pública de la capital con el servicio concesionado de grúas, que ha dejado de ser un servicio para convertirse en una transa.
El vehículo de quien esto escribe fue levantado el domingo por la tarde de la Colonia Noche Buena y arrastrado al corralón de La Viga. En el trayecto, el auto se desprendió de la grúa y sufrió daños graves que lo inutilizaron. Cinco horas esperé ayer a que el “representante de la concesionaria’’ me “hiciera el favor’’ de llamar a su aseguradora.
¿Quién, señor Mondragón, nos paga el tiempo perdido? ¿Quién el mal rato? Ni siquiera una disculpa. ¿Será que están haciendo el cochinito?