No es raro que Miguel Ángel Yunes Linares termine en pleito cerril con quienes fueron sus benefactores políticos.
Antes de sumarse al equipo de Elba Esther Gordillo, lo hizo con Roberto Madrazo Pintado, de quien fue incluso su representante legal cuando el tabasqueño dirigía al PRI.
Digamos que la lealtad de Yunes es altamente “distraída” y que su fama de porro político, ganada desde que fue secretario general de gobierno de Patricio Chirinos, es justificada.
Por eso no extraña el tono de la respuesta a Gordillo Morales –que tampoco vende papayas- por el desmarque que hizo la profesora de su ex pupilo, sobre quien pesa la acusación de malos manejos en su paso por la dirección general del ISSSTE.
Yunes bien podría aplicar sin remordimientos, como muchos otros de nuestra clase política, la célebre frase de Groucho Marx, “estos son mis principios, si a usted no le gustan, tengo otros”.
Si el veracruzano tiene las pruebas para comprobar que Gordillo le pidió 20 millones de pesos mensuales para Nueva Alianza, que las presente; tiene la obligación moral y legal de hacerlo.
De lo contrario le estará concediendo la razón a Gordillo que acusó que tal señalamiento era una bomba de humo para distraer a la opinión pública del asunto de fondo: ¿qué pasó con los 8,000 millones de pesos presuntamente malversados en su gestión?
La novedad en la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky, es que por primera vez desde que se mide la intención de voto de cada uno de los precandidatos panistas a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota supera por unas décimas de punto a Santiago Creel Miranda.
La encuesta refleja la opinión de los simpatizantes panistas; en otros sondeos a población abierta, Creel se mantiene por encima de la legisladora albiceleste.
Pero no deja de ser significativo el hecho del repunte de Josefina, la caída de Creel y que en la misma encuesta Alonso Lujambio esté por encima de Ernesto Cordero.
Cierto, la diferencia entre los dos secretarios es de unas décimas de punto, pero la encuesta demuestra que Cordero cayó 1.2 puntos respecto al último sondeo, a pesar de la exhibición mediática a la que es sometido.
Los días pasan y pese a los indicios claros de quienes fueron los autores materiales del atentando que sufrió el periodista chiapaneco Jacobo Elnecavé no hay avances sustanciales en la investigación.
El periodista se encuentra en terapia intermedia en un hospital capitalino, recuperándose de una trombosis pulmonar y el desfiguramiento de su rostro.
¡A ver a qué hora!
Solo se apuntala lo que está por derrumbarse.
Por eso resultó muy significativo el apoyo “espontáneo” que varios cuadros importantes del PAN dieron a su dirigente nacional Gustavo Madero.
Más que una tragedia, hubiera resultado una comedia que Madero cayera como resultado de las derrotas de su partido el domingo; hubiera sido el cuarto presidente en el sexenio.
¿De quién sería responsabilidad?