>Dos años después, la pregunta es si el gabinete presidencial tiene la misma cohesión mostrada al inicio de la administración de Enrique Peña.
Independientemente de las versiones que hablan de la confrontación que sostienen los secretarios de Gobernación y Hacienda, la pregunta inicial viene al caso porque parece que ante la crisis actual cada secretario de Estado sigue una pauta distinta.
Los repartos de culpas por el alcance nacional e internacional que ha tenido la desaparición de los 43 normalistas en Iguala alcanzan ya al propio gobernador interino de Guerrero, Rogelio Ortega, que resultó altamente ineficaz.
En el gobierno federal están de acuerdo en que fue un error respaldar a Ortega, porque no ha contribuido absolutamente en nada ya no a resolver sino a contener los hechos de violencia propiciados por la Ceteg y los supuestos estudiantes de Ayotzinapa.
Los ojos de los peñistas apuntan a la Secretaría de Gobernación, que encabeza Miguel Osorio Chong, pues se supone que él tendría la información sobre Ortega para brindarle el respaldo federal.
Y como ese, hay decenas de desacuerdos, que van de lo mínimo hasta la toma de decisiones que impactan al país.
Mientras todo era reconocimiento internacional, el gabinete presidencial estaba de fiesta; cuando la crisis irrumpió con toda su fuerza, comenzó la toma de posiciones a favor de tal o cual grupo o secretario.
Las críticas internas –que no públicas, por obvias razones-, que se hacen al secretario Luis Videgaray por la reforma fiscal y la marcha de la economía, fueron aderezadas con la información sobre la compra de su casa en Malinalco con un crédito de Grupo Higa.
¿Fuego amigo? Tal vez.
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>El discurso del poeta y escritor Eraclio Zepeda durante el evento en el que recibió la medalla “Belisario Domínguez”, dejó a más de uno con el ojo cuadrado.
Sobre todo a los perredistas, que fueron quienes lo propusieron, y que esperaban una posición más crítica del literato.
Pero no, Zepeda dijo que “la falta de solidez y de legalidad en la actuación del Poder Ejecutivo de algunos estados ha desembocado en la corrupción de las policías locales y su cooptación por parte de la delincuencia organizada”.
No dijo que del Ejecutivo Federal, quizá como una cortesía al presidente Peña que atestiguó la ceremonia.
Zepeda agregó que la corrupción de policías “ha provocado una estela de crímenes y asesinatos; los delincuentes se han repartido el país y cuando entran en contradicción la guerra, la crueldad se acrecienta y lacera a las comunidades”.
Finalmente, Zepeda exigió “a todo el Poder Ejecutivo, con el señor Presidente a la cabeza, transparencia en sus decisiones; oídos atentos a la opinión popular; protección a la convivencia nacional; combate a la ilegalidad y la corrupción, en todos los niveles; así como respeto a los derechos humanos”.
Comentario de un perredista: ¿no que era de izquierda?
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>Le comentamos ayer en este espacio la situación que se vive en Michoacán luego de la reaparición de los grupos de autodefensas.
El estado, como sabe, tendrá elecciones de gobernador en 2015 y ya comenzaron a salir las primeras encuestas.
La empresa Polymetrix dio a conocer un sondeo en el que el diputado federal del PRI, Alfredo Anaya, es el precandidato más conocido seguido del senador Ascención Orihuela.
Cuando se pregunta a los ciudadanos quién les gustaría que fuera candidato del PRI, 15.3% respondió a favor de Anaya y 11.2% a favor de el senador Orihuela.
Ojo, es el primero de muchos sondeos que verá próximamente. Pero alguno de los dos será el candidato.