No hubo, que se sepa, reunión urgente del gabinete de seguridad del DF a causa de la aparición de dos decapitados en Periférico y Conscripto, zona densamente transitada a toda hora.
No es la primera vez que aparecen en la capital del país cuerpos con las señales inequívocas de haber sido ajusticiados por grupos de la delincuencia organizada.
Tampoco es la primera vez que se minimiza el hecho de que eventualmente, los cárteles de la droga están operan en la ciudad, a pesar de que se han esforzado por dejar evidencia de su presencia.
El DF es, contrario a la campaña de hace algunos años, la ciudad más segura del país; así lo muestran las estadísticas en las cuales los delitos de alto impacto social son minoría, contra los delitos del fuero común como robo de vehículos y a transeúntes.
Esa es una carta que vende –y bien-, Marcelo Ebrard Casaubón, en su carrera por la candidatura presidencial.
No se conoce si hay una estrategia secreta en la que confía Ebrard y desconocemos el resto de los ciudadanos, pero el DF se encuentra en el centro de la zona en la que operan diversos cárteles.
Por supuesto que la policía del DF tiene que redoblar la vigilancia y por supuesto que Ebrard debe o debería preocuparse antes que la suma de cadáveres descabezados sume docenas.
Porque para entonces, toda reacción institucional será tardía. Ejemplos hay muchos.
Que ahora sí, que de verdad, los partidos políticos se declaran en “sesión permanente’’ para lograr que, a más tardar, el próximo viernes haya acuerdo para, finalmente, después de un año, designar a los tres consejeros electorales que faltan.
La verdad es que tanto se ha cacareado en famoso acuerdo final, que poco puede creerse al perredista Armando Ríos Piter, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, quien aseguró que ahora sí habrá consejeros.
Y bueno, para que cumpla su promesa, Ríos Piter primer tendrá que domar a las tribus perredistas ya que cada una de ellas tiene a su favorito; y esa tarea es más pesada que negociar con el PRI y el PAN juntos.
Que la negociación del gobierno del estado de Guerrero y un grupo de empresarios locales para llevarse al puerto de Acapulco al equipo “Estudiantes’’ –antes Tecos- de la Universidad Autónoma de Guadalajara, propiedad de la familia Leaño, avanzan.
La idea del gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero es llevar al equipo para ver si así levanta la imagen del puerto, tan dañada por sicarios y funcionarios.
Si la operación se concreta, en enero próximo los “Estudiantes’’ cambiarán de nombre y sede pero quién sabe si Acapulco, con esos gobernantes, pueda cambiar de imagen.
¿Usted qué cree?