El próximo miércoles los siete magistrados que conforman el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) votarán por su nuevo presidente.
El asunto es bastante delicado considerando que quien resulte electo tendrá que calificar la elección presidencial del próximo año.
Y para como están las cosas, se requiere de un presidente del TEPJF fuerte, con credibilidad ante la ciudadanía y con los menos negativos que cualquier funcionario pudiera tener.
Se trata pues, simplemente, de un asunto de confianza.
Quienes han levantado la mano para competir por el cargo son la hasta hoy presidenta María del Carmen Alanís, y los magistrados Constancio Carrasco Daza y Pedro Esteban Penagos López.
Alanís se vio envuelta en un escándalo en los meses recientes cuando organizó en su residencia una cena a la que acudieron representantes del gobernador Enrique Peña Nieto justo en los momentos en los que se discutía si el Tribunal debía sancionar al priísta por promoverse en estados en los que había proceso electoral.
Las voces más conservadores pedía que Alanís se disculpara y no participara en la votación del asunto; no lo hizo y su voto fue decisivo para que Peña Nieto no fuera sancionado.
Ese asunto la marcó, aunque pretenda que no; pese a ello, busca repetir otros cuatro años en la presidencia del TEPJF.
Los señalamientos en contra de Carrasco tiene que ver más con su parentesco que con su desempeño como magistrado.
Sobrino del ex gobernador de Oaxaca y ex secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco Altamirano, Carrasco ha cumplido un discreto papel en los asuntos que le ha tocado dictaminar.
El caso de Esteban Penagos es aparte, sobre todo a partir de que se vinculó con el ex alcalde de Tijuana Jorge Hank Rhon a quien le había sido quitada la candidatura a la gubernatura del estado que recuperó gracias, dicen sus allegados, al trabajo del magistrado Penagos.
Cierto o no, el caso es que desde entonces Penagos ha estado en el centro de la sospecha y poco y nada ha hecho para disiparla.
¿Le convendría al TEPJF, al país, a los partidos políticos, tener un presidente del máximo tribunal electoral bajo sospecha?
No, desde luego.
“Haiga sido como haiga sido’’ el caso es que encuestas van y encuestas vienen y Santiago Creel Miranda sigue apareciendo como uno de los dos más sólidos candidatos a la candidatura presidencial del PAN.
Creel no cuenta con el apoyo presidencial, como ya se ha visto, repitiendo en su propia versión el caso de Felipe Calderón hace seis años.
Sin duda que puede imponerse al calderonismo, ahora que las encuestas siguen empeñadas en demostrar que el llamado delfín presidencial se mantiene en el 5 por ciento de las preferencias.
¿Será una “parejera’’ entre Creel y Josefina Vázquez Mota?
El rector José Narro presenta hoy la propuesta para el combate a la inseguridad realizada por la UNAM luego de la celebración de un foro nacional para el tema. Hará historia…e histeria.