Los refranes son una de las mejores muestras de la sabiduría popular. Con frecuencia los utilizo para informar a mis pacientes sobre su enfermedad, así como del plan de tratamiento que necesitan. Sin embargo, un refrán en particular está totalmente equivocado, aunque se oye muy simpático: “El corazón no envejece, el cuero es el que se arruga”.
Falso, pues el cuero se arruga efectivamente y el corazón SÍ envejece, lo que altera sus funciones de varias maneras.
La enfermedad relacionada con el envejecimiento que más afecta al corazón es el bloqueo eléctrico que necesita un marcapaso definitivo como tratamiento. Cada año se aplican unos 50 000 marcapasos en todo el país dentro del sistema de salud, tanto público como privado y representa un gasto enorme para el erario y los bolsillos de quien se tiene que atender en un hospital privado.
Los marcapasos son la cuarta causa de atención en los hospitales dedicados a la Cardiología lo que les puede dar una idea de lo frecuente que es este problema. Las manifestaciones de la enfermedad por bloqueo cardíaco son muy variadas e incluyen falta de aire, mareo muy severo y desmayos con convulsiones.
Durante una crisis de este tipo, el paciente puede incluso fallecer, pues la pérdida de la conciencia es producida por la falta de oxígeno al cerebro, ya que el corazón deja de latir por tres segundos o aún por más tiempo, ya que hay un cortocircuito en el sistema eléctrico del corazón. Esto representa una urgencia médica máxima y los pacientes deben acudir de manera inmediata en busca de ayuda.
Sorprendentemente, he tenido varios casos de personas que no acudieron al médico y peor aún, he tratado pacientes que no recibieron el tratamiento adecuado por varios días a pesar de haber acudido a consulta con médicos de primer contacto que diagnostican falla circulatoria del cerebro.
La clave para que estos médicos no fallen en su diagnóstico y el paciente o su familia sospechen que su desmayo es debido a un bloqueo cardíaco, es que el número de latidos sea menor a 50 por minuto, ya que un corazón lento es la principal causa de estas convulsiones, aunque en otras ocasiones, los latidos no son tan lentos pero el paciente tiene pausas en el pulso, que provocan el desmayo.
Por lo tanto, todas las personas debiéramos saber tomar el pulso y saber que lo mínimo normal son 60 latidos y máximo 100 por minuto. Cuando es menor lo llamamos bradicardia (“bradi” es lento) y más de cien lo llamamos taquicardia (de “taqui” que significa rápido).
Así pues, una persona que tiene desmayos con el pulso lento, debe acudir a un hospital dedicado al corazón pues muy probablemente necesita un marcapaso, que le salvará la vida.
Otra enfermedad que ocurre porque el corazón efectivamente envejece, es la estrechez de la válvula de salida del corazón del lado izquierdo, situación que los médicos llamamos estenosis aórtica.
Hay al menos dos clases de la enfermedad mencionada, una de nacimiento y una degenerativa que es la que vemos en los ancianos. En esta enfermedad, la válvula se va estrechando lentamente, ya que se pone dura (por cicatrización) y luego se calcifica, quedando como piedra, lo que hace que la salida de la sangre sea cada vez más difícil.
A los 67 años, en promedio, tres cuartas partes de los pacientes con estenosis aórtica degenerativa necesitan una cirugía de corazón abierto, para colocarles una válvula artificial en lugar de la suya que ya está calcificada y casi no abre. Por la edad de los pacientes y por las condiciones del corazón que está calcificado y con paredes del músculo más gruesas debido a la obstrucción de salida, la operación es cuatro a cinco veces más riesgosa que otro tipo de operaciones a corazón abierto.
Debido a esto, desde hace 4 años, se ha desarrollado la aplicación de una válvula artificial mediante cateterismo cardiaco, una técnica más segura que la cirugía y que se ha iniciado en México con buenas posibilidades futuras.
Hay otras enfermedades relacionadas con el envejecimiento del corazón, pero hablaré sólo de una más: la angina de pecho, que puede tener otras causas y no solamente el corazón marchito.
Esta enfermedad es muy frecuente y ocasiona miles de fallecimientos en nuestro país, debido a que avanza hacia el infarto del miocardio, que es la muerte de las células del corazón porque no le llega sangre suficiente.
La falla en el flujo sanguíneo tiene varias causas, no sólo el envejecimiento, pero éste es uno de los más importantes ya que el promedio de edad para iniciar los síntomas de la angina de pecho son 62 años para los hombres y 67 para las mujeres.
En una columna futura explicaré las causas, los síntomas y el tratamiento de la angina de pecho y el infarto, por lo que hoy dejaremos aquí la explicación.
Así pues, amable lector, la próxima vez que Usted oiga que el corazón no envejece, aclare que al igual que el cuero, también se arruga.
Correo: ricardo.jauregui03@gmail.com